Desde el equipo de la Sección de Oto- logía y Otoneurología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau nos propu- sieron escribir un artículo sobre la importancia del estudio genético de la hipoacusia neurosensorial, una línea de investigación que cada vez cobra mayor importancia, para médicos, científicos, y también para usuarios. Ha coincidido con que a finales del año 2020 se resolvió la convocatoria de Infraestructura de Medicina de Precisión asociada a la Ciencia y Tecnología (IMPaCT). De acuerdo a esta el Servicio de Genética del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau está dentro del Programa de Medicina Genómica, dotado con 7,2M de euros y del de Ciencia de Datos, con 4,5M de euros, reconocimiento y dotación que nos alegra mucho.
La hipoacusia es el trastorno sensorial más frecuente en el ser humano y afecta alrededor del 5% de la población mundial1. En la población infantil, la incidencia de hi poacusia de algún grado estimada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es de 5 por cada 1000 niños/ año. Esta incidencia se incrementa entre 10-20 veces si existen factores de riesgo en el momento del nacimiento (entre 5-8% de los recién nacidos presentan factores de riesgo al nacer). En los países desarrollados se estima que, aproximadamente, entre el 60-70% de las hipoacusias neurosensoriales tienen una causa genética, mientras que en el resto son causadas por factores ambientales como las infecciones prenatales, los factores asociados a la prematuridad o la medicación ototóxica, entre otras.






Nicolás, Nico para los amigos, socio 1470, es usuario de implante coclear desde los 7 años, diseñador gráfico y hablante de cuatro idiomas. Pero fueron muchas las pruebas que tuvo que pasar antes para llegar a este logro; incluso para saber de su diversidad sensorial desde que nació. En estas líneas nos comparte con generosidad su vivencia.
Nos parece muy interesante desde la Federación que los estudiantes tengan curiosidad por las personas que utilizan el implante coclear y quieran acercarse a conocerlas y saber de sus necesidades y la forma cómo enfrentan su vida diaria, tanto desde el punto de vista de la formación, como de su vida laboral o social.
En febrero de este año, me invitaron a un evento anual en la Universidad Thomas More en Amberes, Bélgica, para discutir sobre pérdida auditiva y funcionalidad. La cuestión del vínculo entre la pérdida auditiva y el síndrome del burnout o agotamiento se planteó durante el evento y, como persona con pérdida auditiva, diría que sí hay relación.
A Martí, socio 4118, 60 años, recientemente la Generalitat de Cataluña le ha concedido un reconocimiento por sus años como bombero voluntario, y automáticamente le han pasado a la sección de veteranos. Nos escribió porque quería compartir su experiencia para ayudar a otras personas que están en una situación similar a la suya. Aquí está su historia.