La 78 Asamblea Mundial de la Salud (AMS) se celebró en Ginebra (Suiza) del 19 al 27 de mayo de 2025, con el tema: Un Mundo para la Salud. Durante esos días, una de las resoluciones aprobadas fue relevante para nosotros, concretamente la resolución de la AMS sobre “Prevención primaria y atención integrada de las deficiencias sensoriales, incluidas la deficiencia visual y la pérdida auditiva, a lo largo de la vida”, Decisión EB156(21).
La Resolución, que esperamos que todos los países comiencen a implementar pronto, exige la mejora de los servicios necesarios para al menos 2200 millones de personas con discapacidad visual y 1500 millones con pérdida auditiva. La carga de la discapacidad visual y la pérdida auditiva sin abordar sigue siendo desproporcionadamente alta en los países de ingresos bajos y medianos, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los entornos afectados por diversas emergencias.
Los recientes avances tecnológicos ayudan a mejorar la detección de la discapacidad visual y la pérdida auditiva, así como la disponibilidad de intervenciones rentables y de buena calidad. Estas incluyen la cirugía de cataratas y tecnologías de asistencia como gafas, audífonos, implantes y servicios de rehabilitación, así como intérpretes de lengua de signos y alfabetización en braille, que pueden reducir las barreras que enfrentan las personas con discapacidad sensorial para participar activamente en la sociedad.
Este paso invita a los países a adoptar o adaptar e implementar las recomendaciones descritas en el Informe mundial sobre la visión (2019) y el Informe mundial sobre la audición (2021). Con esta resolución, por primera vez el término "implante coclear" se menciona específicamente en una resolución de la Asamblea Mundial de la Audición.
"La OMS ha proporcionado el marco estratégico para la prestación de servicios de atención oftalmológica, otológica y audiológica a todos los necesitados, y ha creado herramientas técnicas basadas en pruebas y fáciles de usar que los países pueden adaptar a su contexto. Muchos países han desarrollado estrategias nacionales para abordar la pérdida de audición o la discapacidad visual, pero aun así la necesidad insatisfecha sigue siendo alarmantemente alta, ya que la gran mayoría de los necesitados no tienen acceso a los servicios necesarios", dice la Dra. Shelly Chadha, jefa de la Unidad de Deficiencias Sensoriales, Rehabilitación y Discapacidad en la sede de la OMS. «Espero que esta resolución marque un punto de inflexión y que los países intensifiquen sus acciones para garantizar que todos tengan acceso a una atención oftalmológica, otológica y auditiva de calidad, en consonancia con los principios de la cobertura sanitaria universal.
La resolución puede contribuir a incorporar la atención integral de los ojos, la visión, el oído y la audición a lo largo de la vida como un elemento central en los planes nacionales de salud y las iniciativas de atención primaria de salud hacia la cobertura sanitaria universal. Además, se ha planificado un informe sobre los avances en la implementación de esta resolución en la 80 Asamblea Mundial de la Salud en 2027, la 82 Asamblea Mundial de la Salud en 2029 y la 84.Asamblea Mundial de la Salud en 2031. Esto permitirá que esta resolución no caiga en el olvido y ayudará a conocer la evolución de las medidas a largo plazo.
Se han necesitado 10 años de trabajo para llegar a este punto desde que la OMS comenzó a trabajar en la iniciativa sobre la pérdida auditiva con el apoyo del Foro Mundial de la Audición, del que la Federación AICE fue miembro fundador. Desde entonces, AICE ha aumentado la visibilidad de la pérdida auditiva y los implantes cocleares, y ha presionado a la administración para que se incorpore la atención auditiva en España, especialmente a la tercera y cuarta edad con campañas como la de Ser oído.







La historia de Ramón comienza el día qué no pasa las otoemisiones. Las otoemisiones, son una prueba de cribado que hacen a todos los nacidos, se las hacen en el hospital, ese día nos dicen que no salen bien pero que no nos preocupemos, que hay veces que suelen fallar y qué volviéramos a las 3 semanas. Así hasta cinco veces, donde seguía dando negativo. De ahí pasaron a otra prueba más específica, los potenciales evocados (que manía les llegue a coger) los potenciales evocados confirmaron que su nervio auditivo no recogía sonido. Tras la confirmación de esos potenciales evocados nos derivaron a un centro audiológico para valorar audífonos.
Los schwannomas vestibulares (SV) son tumores benignos, poco frecuentes y heterogéneos de las células de Schwann, cuyas funciones son proteger, nutrir y garantizar el correcto funcionamiento de los nervios periféricos. Concretamente, estos tumores se localizan en el nervio vestibulococlear, que se encarga de transmitir la información desde el oído interno al cerebro. Así, la integridad de este nervio es esencial para la audición y el equilibro. Las mutaciones en el gen de la neurofibromina 2 (NF2) se ha descrito como una de las principales alteraciones que sufren las células de Schwann en la formación de SV. Este gen codifica para la proteína Merlin, con capacidad supresora de tumores, que controla procesos tan importantes como el crecimiento y viabilidad celular. Las células de Schwann neoplásicas comienzan a agruparse con otros tipos celulares como fibroblastos, células del sistema inmune y células endoteliales que forman los vasos que irrigan el tumor.
Laura descubrió su hipoacusia bilateral alrededor de los 20 años, en plena formación universitaria en Magisterio y estudios de música en el Conservatorio. "Fue un golpe duro", confiesa, recordando cómo este diagnóstico afectó tanto su rendimiento académico como su pasión por la música. Sin embargo, con el apoyo de su entorno y una determinación admirable, adaptó su vida al uso de audífonos, completó sus estudios y exploró nuevos horizontes, incluso viviendo en el extranjero mientras estudiaba Historia del Arte.