La Revista del Implante Coclear. Editada por la Federación AICE

Pérdida auditiva unilateral y el Implante Coclear. Revista Integración núm 70. Abril 2014

Una nueva corriente a la hora de decidir quién es candidato para implante coclear está recorriendo el mundo de los ORL. Dayse Távora-Veira, de los Servicios Médicos Audiológicos de Perth (Australia) y Gunesh P. Rajan, de la Escuela de Cirugía de ORL-PCF de la Universidad de Western (Australia) nos hablan de la discusión al respecto y los resultados del tratamiento.

El implante coclear (I.C.) es el procedimiento quirúrgico que ha demostrado una mayor eficiencia en la rehabilitación de pacientes con pérdida profunda de audición bilateral. Desde los años 80, el número de personas con implante coclear se ha incrementado rápidamente. A este incremento se le añade que el criterio de selección de candidatos para este tipo de cirugía evoluciona constantemente. En los últimos años, personas con audición residual han sido incluidos como candidatos para I.C. El cambio más sustancial en el perfil de candidatos para I.C. es la reciente incorporación de pacientes con pérdida profunda de audición en un solo oído (pérdida auditiva unilateral).

Demostración esquemática de la diferencia entre audición bilateral y audición unilateral (foto: MED-EL).Históricamente, pacientes con pérdida auditiva unilateral no recibían tratamiento o se les ofrecía prótesis para optimizar la capacidad auditiva en el oído funcional. Prótesis auditivas, como por ejemplo CROS, Baha (Cochlear Corporation Ltd, Australia) y Bonebridge (MED-El, Austria), son utilizados con frecuencia en la rehabilitación de la sordera unilateral. Estas prótesis representan la opción más ventajosa para muchos pacientes. Sin embargo, su beneficio está restringido al transmitir el sonido al oído con audición normal. Esto provoca que estos pacientes no puedan disfrutar de los beneficios de la audición bilateral. Las dificultades más comunes en estos pacientes son el identificar la fuente origen del sonido, al igual la diferenciación y distinción de las palabras pronunciadas en conversaciones en grupo.

La utilización de I.C. en pacientes con pérdida auditiva unilateral fue descrita por primera vez por Van de Heyning et al. (2008). El principal objetivo de aquel estudio fue la atenuación del tinnitus (zumbido percibido sin fuente externa de sonido). Van de Heyning et al. (2008) describieron que el I.C. proporcionaba una mejora significativa de la capacidad auditiva, y particularmente en presencia de ruido (Vermiere and Van de Heyning, 2009). Otros estudios han investigado y concluido que el I.C. representa la única medida observada que puede restablecer la audición bilateral (Arndt et al., 2010; Buechner et al., 2010; Stelzig et al., 2011; Távora-Vieira, et al., 2013a, 2013b). En la bibliografía de investigación se ha descrito que los pacientes con I.C. presentan unos resultados de recuperación auditiva muy superiores, cuando se compara con otros pacientes que utilizan otros sistemas auditivos (Arndt et al., 2010).

Los beneficios producidos por la audición bilateral han sido discutidos extensivamente en la literatura (Laske et al., 2009; Litovsky et al., 2009). Esto proporciona una base sólida en la adopción del I.C. como método más eficaz para el tratamiento de pacientes con pérdida auditiva unilateral. Se ha pensado que la integración de distintos tipos de sonidos (eléctricos y acústicos) en los niveles centrales de la corteza cerebral es limitada. Sin embargo, los estudios más recientes sugieren que la plasticidad neuronal establece una integración eficaz entre la estimulación eléctrica y acústica de la audición. Esta recuperación observada en los pacientes es viable incluso en aquellos pacientes con pérdida de audición de larga duración (más de 25 años; Távora-Vieira et al., 2013b). Es importante tener en cuenta que estas recuperaciones no se han observado en ningún paciente que haya perdido la audición antes de haber desarrollado la capacidad de hablar.

Aunque nuestra experiencia con pacientes con pérdida unilateral de audición indica que el I.C. tiene mayor éxito en las recuperaciones, cada caso presenta complicaciones y especificaciones sobre cómo el tratamiento debe ser desarrollado, dependiendo del contexto de cada paciente, y por ello se debe tener en cuenta la atención individual. Tener pérdida de audición unilateral no representa el único criterio para el éxito del I.C. Como en otros casos más convencionales de implantes cocleares, numerosos factores deben ser considerados antes de concluir cuál es la forma de rehabilitación más adecuada para el paciente. Entre los factores a tener en cuenta en el proceso de selección de pacientes para el I.C. se pueden citar:

  1. El compromiso del paciente con la rehabilitación auditiva intensiva.
  2. Las expectativas del paciente.
  3. El tiempo de duración de la pérdida auditiva.
  4. La experiencia con otras prótesis auditivas.

Por el momento no hay ningún estudio publicado comparando grupos de pacientes que hayan recibido distintos programas de rehabilitación auditiva después de la cirugía. Sin embargo, estudios preliminares parecen indicar que el ritmo de mejora en la audición después de la cirugía está directamente relacionado con el tipo de rehabilitación aplicada (Távora-Vieira et al., en revisión). El tipo de ejercicios auditivos aplicados en cada caso específico pueden afectar de manera notoria a la duración del período de adaptación de cada paciente al I.C.

Nuestros estudios sugieren que el tiempo de pérdida auditiva no determina los resultados de la eficiencia del I.C. Sin embargo, el hecho de que la pérdida auditiva haya ocurrido después del desarrollo del habla, y que el paciente haya tenido experiencia con audición acústica por varios años, sí parece tener una influencia importante en el desarrollo de la adaptación plástica del córtex auditivo. Pacientes con pérdida auditiva unilateral profunda durante años mejoran su entendimiento del habla de forma significativa después del I.C. Aunque nuestras observaciones indican que el tiempo de rehabilitación es más largo y más delicado. Y por ello los pacientes deben ser aconsejados e informados de todas las dificultades que pueden encontrar en el tratamiento y mejora de su audición.

Otro aspecto que puede ser considerado relevante en la selección de pacientes para I.C. es la experiencia previa que el paciente pueda haber tenido con otras prótesis auditivas (sistema CROS o Baha), incluso si tal experiencia haya sido por un período corto de tiempo (2-6 semanas). Dicha experiencia puede favorecer a los pacientes en tomar la decisión más adecuada sobre si proceder con el I.C. o no. En conclusión, aunque los estudios más recientes nos indican que el implante coclear ofrece una posibilidad eficiente para la recuperación de pacientes con pérdida auditiva unilateral, continúa siendo investigado con intensidad para establecer un mejor control en las variables que influyen en el tratamiento de la recuperación auditiva. Muchos aspectos y criterios a utilizar están todavía siendo discutidos y en debate. El abanico de posibilidades que la plasticidad del córtex auditivo cerebral nos está descubriendo, en combinación con las nuevas tecnologías en prótesis auditivas, no puede por menos que contemplarse con la mayor fascinación, y promete abrir todo un campo nuevo de posibilidades en la mejora de tratamientos y recuperación de pacientes en contextos de pérdida auditiva que nunca se había pensado posible recuperar anteriormente.

Referencias

1. Van de Heyning P, Vermiere K, Diebl M, Nopp P, Anderson I, De Ridder D. Incapacitating tinnitus in single-sided deafness treated by cochlear implantation. Annals of Otology, Rhinol Laryngol 2008; 117(9): 645-652.
2. Vermiere K, Van de Heyning P. Binaural hearing after cochlear implantation in subjects with unilateral sensorineural deafness and tinnitus. Audiol & Neuro-Otol 2009; 14(3): 163-171.
3. Arndt S, Aschendorff A, Laszig R et al. Comparison of pseudobinaural hearing to real binaural hearing rehabilitation after cochlear implantation in patients with unilateral deafness and tinnitus. Otol Neurotol 2010; 32(1): 39-47.
4. Buechner A, Brendel M, Lesinski-Schiedat A et al. Cochlear implantation in unilateral deaf subjects associated with ipsilateral tinnitus. Otol Neurotol 2010; 31(9): 1381-5.
5. Stelzig Y, Jacob R, Mueller J. Preliminary speech recognition results after cochlear implantation on patients with unilateral hearing loss: a case series. J Medical Case Reports 2011; 5:343.
6. Távora-Vieira D, Marino R, Krishnaswamy J, Kuthubutheen J, Rajan GP. Cochlear implantation for unilateral deafness with and without tinnitus: a case series. Laryngoscope 2013; 123(5):1251-5.
7. Távora-Vieira D, Boisvert I, McMahon CM, Maric V, Rajan GP. Successful outcomes of cochlear implantation in long-term unilateral deafness: brain plasticity? Neuroreport 2013; 24(13):7.
8. Laske, RD, Veraguth, D, Dillier, N, Binkert, A, Holzmann, D, Huber, AM. Subjective and Objective Results Alter Bilateral Cochlear Implantation in Adults. Otol Neurotol Litovsky et al., 2009; 30:313- 318.
9. Litovsky RY, Parkinson A, Arcaroli J. Spatial hearing and speech intelligibility in bilateral cochlear implant users. Ear Hear 2009; 30(4):419-31.

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