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La experiencia personal también puede convertirse en motor de conocimiento. En Aragón, un estudio pionero sobre personas con implante coclear pone el foco en la evidencia científica sin perder de vista las historias que hay detrás de cada proceso. Entre sus autoras se encuentra Raquel Ibáñez, investigadora en biotecnología cuya vida dio un giro inesperado tras la irrupción de la enfermedad de Ménière y la pérdida total de audición en uno de sus oídos. Su vivencia, marcada por la adaptación, la rehabilitación y el compromiso con la divulgación, ejemplifica cómo la investigación y la experiencia en primera persona pueden unirse para avanzar en la comprensión de la hipoacusia y mejorar la calidad de vida de quienes la viven.
En el estudio descriptivo observacional de eventos adversos vertiginosos en candidatos e implantados cocleares en Aragón, se han extraído datos relacionados con el implante coclear pertenecientes a pacientes desde 1996, fecha del primer implante, hasta diciembre del 2025, fecha de corte de datos.
Como se observa en la imagen 1, se han desglosado datos en dos cohortes: personas portadoras de implante coclear (cohorte 1) y personas en lista de espera de implante coclear (cohorte 2) en el momento de corte de datos.

Las personas implantadas representan la gran mayoría de los datos con más de un 90%, mientras que las personas en lista de espera representan poco más del 9 %.
A su vez, se han realizado varios conglomerados dentro de la cohorte 1: personas con implante coclear bilateral (conglomerado 1), personas con implante coclear unilateral (conglomerado 2) y personas que han tenido algún tipo de intervención posterior en un implante coclear previo o no especificado (conglomerado 3). Cabe destacar que en el caso del conglomerado 1, solamente hay casos de 2016 en adelante debido a que la lateralidad del implante solo se estaba disponible a partir de dicho año por cambios en la terminología de codificación. De esta forma si hubiera casos de bilateralidad anteriores no son identificables y pertenecen al conglomerado 3.
Los datos muestran que la mayoría de personas portan un solo implante, mientras que poco más del 1% son implantados bilaterales. Además, las personas reimplantadas o con intervención no especificada suponen el 10% de los datos.
DATOS DEMOGRÁFICOS EN PERSONAS IMPLANTADAS
En cuanto al género de las personas implantadas, la población está bastante equilibrada entre hombres y mujeres (imagen 2A)
En cuanto a la edad, se han establecido tres poblaciones: población pediátrica (edad menor de 15 años), distinguiéndose de la población “adulta” (edad igual o mayor de 15 años). En algunos casos en los cuales se ha realizado al mismo paciente más de un implante, con edades de cirugía que pertenecen a ambas poblaciones anteriores, se les ha asignado que pertenecen a población mixta.
En personas implantadas los datos muestran que hay más de un 70% de población “adulta” (imagen 2B). Este alto porcentaje también se aprecia en personas con implante unilateral, mientras que, en personas con implante bilateral y reimplantes, existe una gran mayoría de población pediátrica (imagen 2C). Este hecho, en el caso del implante bilateral es probablemente debido a que, en Aragón, se están realizando implantes bilaterales en casos pediátricos con pérdida auditiva severo-profunda en ambos oídos, mientras que en la población adulta en esta misma condición se está realizando mayoritariamente implante unilateral.
Las diferencias en edad de cirugía apenas varían entre géneros (imagen 2D). Las cirugías se realizan en edades muy diversas, destacando que más de un 25% se realiza siendo menores de 10 años. El rango de edad entre los 15 y los 40 años es menos frecuente para la realización de esta cirugía.

DATOS DEMOGRÁFICOS EN PERSONAS EN LISTA DE ESPERA
En cuanto al género de las en lista de espera, la población está bastante equilibrada entre hombres y mujeres (imagen 3A)
En cuanto a la edad, en personas en lista de espera los datos muestran que hay más de un 90% de población “adulta” (imagen 3B), seguramente debido a que existe prioridad a la hora de realizar la cirugía de la población pediátrica frente a la población adulta.
En la imagen 3D, se observa que el rango de edad entre los 45 y los 75 años abarca más del 50% de la población en lista de espera, siendo la mediana de edad de entrada en lista de espera ligeramente superior en hombres que en mujeres.

EVENTOS DE VÉRTIGO Y ACÚFENOS
En el caso del conglomerado de las personas con implante unilateral, el número de eventos registrados, tanto de vértigos como de acúfenos, disminuye tras la cirugía (imagen 4A).
Se aprecia diferencia en el número de eventos registrados por una misma persona, tanto antes como después de la primera cirugía de implante coclear. Muchas personas implantadas no han registrado episodios de vértigos ni de acúfenos y las que sí, lo han hecho un número diferente de veces (imagen 4B). Las personas implantadas que han registrado vértigos, lo han experimentado de forma mayoritaria 1 o 2 veces y las que han registrado acúfenos, lo han sufrido mayoritariamente 1 vez. En los eventos de vértigo se observa una mayor influencia en los factores personales que incrementa la frecuencia de este tipo de eventos.
En población pediátrica se halló información de eventos de vértigo después del primer implante (Imagen 4C). Además, el número de acúfenos registrado después del primer implante es mayor que los anteriores a la cirugía y son pocos los eventos informados.
En el caso de la población “adulta”, se observa un mayor registro de eventos previos a la primera cirugía de implante coclear, en especial en el caso de acúfenos y también se aprecia que es más frecuente el registro de vértigos y acúfenos en periodos más cercanos a la fecha de cirugía, tanto eventos previos como posteriores (imagen 4D).

INGRESOS POR PATOLOGÍAS AUDITIVAS Y PRESCRIPCIONES FARMACOLÓGICAS
La mayoría de los ingresos por patologías auditivas registrados en el sistema de salud han sido por hipoacusia de tipo neurosensorial (imagen 5A) y también por hipoacusia de tipo bilateral (imagen 5B).
Las prescripciones mayoritarias en ambas cohortes (población “adulta”) son de betahistina (Serc) y sulpirida, siendo la más numerosa en la cohorte de personas con implante coclear la betahistina y en la cohorte de lista de espera la sulpirida (Imagen 5 C y D). Entre otros medicamentos, también se han prescrito, aunque son menos del 4% de las prescripciones, diazepam y metoclopramida en ambas cohortes. La gran mayoría de los diagnósticos asociados a estas prescripciones son por vértigos.
Existen pocos registros en población pediátrica de ambas cohortes, hecho que puede ser debido a las pocas opciones terapéuticas indicadas para esta población.

TIEMPO EN LISTA DE ESPERA
El tiempo en lista de espera es el tiempo desde que se entra en lista de espera hasta que se realiza la cirugía de implante coclear.
En población pediátrica a mediana de tiempo de espera ha sido de 50 días en el periodo estudiado, mientras que en población “adulta” ha sido de 292. Esta diferencia es debida a la priorización de los pacientes pediátricos que se encuentran en las listas de espera a la hora de realizar la cirugía.
En el periodo del estado de alarma por COVID-19, representado por una franja roja en la imagen 6A y 6B, se realizaron muchas menos intervenciones, retomándose a niveles anteriores a partir de noviembre de 2020.

IMPLANTES REALIZADOS POR AÑO
En la imagen 7 se pueden ver los implantes que se han realizado cada año desde 1997 hasta la fecha de corte de datos en 2025. En este periodo se han realizado en Aragón según los registros un total de 912 implantes cocleares.
Entre los años 1999 y 2006 hay un crecimiento progresivo en el número de implantes realizados cada año.
Al llegar aproximadamente a 2006, el crecimiento deja de ser tan marcado y, a partir de ese momento, el número de implantes se mantiene relativamente estable de un año a otro (aproximadamente 35-50 implantes por año) hasta el año 2020, cuando se produjo una caída muy clara en el número de implantes. Este hecho es totalmente coherente con lo que ocurrió en el sistema sanitario: suspensión de cirugías programadas y prioridad absoluta a pacientes COVID y urgencias vitales.
En los años 2021 y 2022 aparece una recuperación parcial, casi alcanzando los niveles previos a 2020.
En 2023 se observa un aumento en el número de implantes, superando los niveles previos y llegando a 70 implantes en ese mismo año.
En 2024 y 2025 hay un descenso en el número de implantes, aunque cabe destacar que no se han consolidado todos los datos del año 2025, por lo que los registros de ese año están incompletos.

Los autores de este Estudio son:
Raquel Ibáñez Pérez, Graduada en Biotecnología, Máster en Biología molecular y celular y Doctora en Bioquímica y Biología molecular y celular.
Irene Sánchez Montejo, https://orcid.org/0000-0003-3596-8110
Ingeniería Informática, Máster en Ingeniería Biomédica, Doctoranda en Ingeniería de Sistemas e Informática.
Dra. Laura Puente Santamaría https://orcid.org/0000-0001-9034-4576
Graduada en Biotecnología, Máster Universitario en Bioinformática y Biología Computacional, Doctorada en Biociencias Moleculares, por la Universidad Politécnica de Madrid,
Beatriz González Álvarez https://orcid.org/0000-0003-4497-3341
Licenciada en Telecomunicaciones, Data manager
Carlos Tellería Orriols https://orcid.org/0000-0002-6394-3212
Licenciado en Ciencias Fisicas, Electronica, Ingeniero de Sistemas, Científico de datos.
Raúl López Blasco.https://orcid.org/0000-0002-1909-9931
Graduado en Enfermería, Master en Investigación en Ciencias de la Enfermería, Diplomado en Salud Publica
Unidad de Biocomputación, Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud
GIIS-071 Grupo de Urología. Hospital Universitario Miguel Servet (URO-SERVET). Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón. Zaragoza. España
Grupo de Ciencia de Datos para la Investigación en Servicios y Políticas Sanitarias. Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud. Zaragoza. España.
